La ONU suspendió a Rusia del
Consejo de Derechos Humanos
Vierne5. Por sus reiteradas y ex profesas acciones contra la población civil
inerme en Ucrania, Naciones Unidas suspendió a Rusia del puesto que hasta
ahora ocupó en el Consejo de Derechos Humanos.
La decisión, que se tomó con 93 votos a favor, 24 en contra y 58 abstenciones,
se da en respuesta a los posibles abusos que ha cometido y sigue cometiendo
Rusia tras la invasión militar a Ucrania desde el pasado mes de febrero.
La iniciativa fue de Estados Unidos y sus aliados. Desde que hace dieciséis
años se creó el Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, sólo otro
país había sido suspendido: la Libia de Muamar el Gadafi, en respuesta a la
represión de las protestas de 2011, aunque meses después fue readmitida.
En el caso ruso, Estados Unidos y sus aliados argumentaron que Moscú no
puede seguir participando en ese Consejo cuando está “subvirtiendo todos los
principios básicos” de la ONU con su invasión de Ucrania y cometiendo
supuestas atrocidades contra la población civil.
“Rusia no sólo está cometiendo violaciones de los derechos humanos, sino que
está sacudiendo los cimientos de la paz y seguridad internacionales”, dijo antes
de la votación el embajador ucraniano ante Naciones Unidas, Sergiy Kyslytsya.
El diplomático advirtió a todos los miembros que votar en contra de la
iniciativa equivaldría a “apretar el gatillo” contra los civiles ucranianos y sería
una muestra de “indiferencia” similar a la que en 1993 permitió que se
cometiese un genocidio en Ruanda.
Para suspender a Rusia se requería una mayoría de dos tercios en la Asamblea
General, el órgano en el que se sientan los 193 Estados miembros de Naciones
Unidas, un listón que se superó, aunque el texto obtuvo menos apoyo que las
anteriores resoluciones críticas con Moscú votadas desde el inicio de la guerra.
Aunque la posibilidad de excluir a Rusia del Consejo de Derechos Humanos se
comentaba desde hace semanas, Washington decidió dar el paso tras
conocerse la supuesta matanza llevada a cabo en la localidad de Bucha, cerca
de Kiev, donde las autoridades ucranianas acusan a tropas rusas de matar a
cientos de civiles.

